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Guía completa del ojo de cereza en perros: tratamiento y prevención

By Sarah Bennett6 min read
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Prolapso de la Glándula del Tercer Párpado en Perros: Causas, Cirugía y Cuidados Posteriores

¿Qué es el Prolapso de la Glándula del Tercer Párpado?

El prolapso de la glándula del tercer párpado, comúnmente conocido como "ojo de cereza", es el desplazamiento de la glándula del tercer párpado o membrana nictitante. Cada perro tiene tres párpados: un párpado superior, un párpado inferior y un tercer párpado, una membrana protectora que se desplaza por el ojo desde la esquina interna. Dentro de este tercer párpado hay una glándula que juega un papel vital en la película lagrimal. Cuando el tejido conectivo que ancla esta glándula se debilita o falla, la glándula sale de su posición y se vuelve visible como una masa redonda, carnuda, roja o rosada en la esquina interna del ojo. La apariencia es inconfundible, asemejándose a una pequeña cereza roja, de donde proviene el nombre.

Por Qué la Glándula No Debe Extirparse

La glándula del tercer párpado es responsable de producir aproximadamente entre el 30 y el 40 por ciento del componente acuoso (acuoso) de la película lagrimal del perro. Esta es una contribución sustancial para mantener el ojo lubricado, protegido de infecciones y libre de residuos. Si la glándula se extirpa quirúrgicamente, en lugar de reposicionarse, el perro pierde permanentemente esta porción de producción lagrimal. El resultado, en muchos casos, es la queratoconjuntivitis seca (KCS), comúnmente conocida como ojo seco, una condición dolorosa, crónica y progresiva que requiere medicación diaria por el resto de la vida del perro y puede llevar a cicatrización corneal, pigmentación e impedimento visual significativo.

La extirpación quirúrgica de glándulas prolapsadas del tercer párpado se realizaba históricamente, particularmente cuando las técnicas de reposicionamiento quirúrgico eran menos establecidas. Esta práctica ahora es considerada negligente por oftalmólogos veterinarios y ya no es un estándar aceptable de atención. Si le aconsejan que el ojo de cereza de su perro deba tratarse mediante la extirpación de la glándula, busque una segunda opinión de un oftalmólogo veterinario o de una clínica veterinaria con experiencia en cirugía oftalmológica.

El Tratamiento Quirúrgico Correcto

El tratamiento apropiado para el ojo de cereza es el reposicionamiento quirúrgico de la glándula prolapsada, devolviéndola a su ubicación normal dentro del tercer párpado y asegurándola para que no prolapse nuevamente. Se han desarrollado varias técnicas, y la elección del procedimiento dependerá de la formación del cirujano, del grado de prolapso de la glándula y de si la glándula está inflamada en el momento de la cirugía.

  • La técnica de bolsillo (también llamada técnica del bolsillo conjuntival o técnica del sobre) es uno de los enfoques más ampliamente utilizados en España. La glándula se coloca en un bolsillo creado en el tejido conjuntival que cubre el tercer párpado y se asegura con suturas. Tiene una buena tasa de éxito y generalmente se considera la técnica de elección para reparaciones de primera vez.
  • La técnica de imbricación implica colocar suturas alrededor de la glándula para anclarla más profundamente dentro del tercer párpado. Puede utilizarse como alternativa o en combinación con la técnica de bolsillo.
  • Las técnicas de anclaje, que implican suturar la glándula a estructuras orbitales más profundas, pueden utilizarse en casos desafiantes o cuando otras técnicas han fallado.

La intervención quirúrgica temprana proporciona los mejores resultados. Una glándula que ha estado prolapsada durante mucho tiempo se vuelve progresivamente más inflamada, edematosa y friable, lo que hace que el reposicionamiento quirúrgico sea técnicamente más difícil y aumenta el riesgo de recurrencia. Si nota ojo de cereza en su perro, se recomienda una evaluación veterinaria rápida.

Razas Más Comúnmente Afectadas

El ojo de cereza es mucho más común en ciertas razas que en otras, y se cree que la predisposición está vinculada a la laxitud del tejido conectivo que normalmente ancla la glándula en su lugar. Las razas con mayor riesgo incluyen:

  • Cocker Spaniel (Inglés y Americano)
  • Bulldog Inglés
  • Bulldog Francés
  • Beagle
  • Basset Hound
  • Bloodhound
  • Shih Tzu
  • Lhasa Apso
  • Mastín Napolitano

El ojo de cereza puede ocurrir en cualquier raza, pero estos perros tienen una predisposición hereditaria significativamente mayor. Las razas braquicefálicas, aquellas con caras planas, están particularmente afectadas, en parte debido a la forma de su anatomía orbital.

Edad de Aparición y Riesgo Bilateral

El ojo de cereza ocurre más comúnmente en perros jóvenes, típicamente menores de dos años, aunque ocasionalmente se puede ver en perros más viejos. Es importante ser consciente de que si un ojo se ve afectado, existe un riesgo significativo de que el otro ojo también prolapse en algún momento, la debilidad del tejido conectivo subyacente es sistémica, no limitada a un lado. Los propietarios deben monitorear cuidadosamente el segundo ojo después del primer prolapso y buscar evaluación rápida si notan algún cambio. Cuando el segundo ojo se ve afectado, también debe ser reposicionado quirúrgicamente, no manejado conservadoramente.

Qué Hacer Si Nota Ojo de Cereza

Si nota una masa carnuda roja o rosada que aparece en la esquina interna del ojo de su perro, cúbra el ojo ligeramente con un paño limpio y húmedo para mantener la glándula húmeda, y póngase en contacto con su veterinario lo antes posible. No intente empujar la glándula hacia atrás usted mismo, corre el riesgo de causar más trauma o contaminar el ojo. No aplique gotas oftálmicas, ungüentos o cremas sin consejo veterinario. Cuanto antes se evalúe la glándula y se reposicione quirúrgicamente, mejor será probablemente el resultado.

Algunos propietarios o fuentes en línea describen masajear la glándula nuevamente en su lugar temporalmente. Aunque esto puede lograr una reducción temporal en algunos casos muy tempranos, no aborda la debilidad estructural subyacente y la glándula prolapsará nuevamente. No es un sustituto del tratamiento quirúrgico.

Cuidados Posteriores a la Cirugía

Después del reposicionamiento quirúrgico, su perro necesitará un manejo cuidadoso durante el período de recuperación para lograr el mejor resultado:

  • Se debe usar un collar isabelino (cono) durante el período completo especificado por su veterinario, típicamente dos o tres semanas. Rascarse el ojo durante la cicatrización puede interrumpir las suturas y llevar a recurrencia
  • Las gotas oftálmicas antibióticas prescritas o ungüento y las gotas antiinflamatorias deben aplicarse exactamente según se indique durante el curso completo
  • El ejercicio debe limitarse a paseos tranquilos con correa durante el período de cicatrización para minimizar la inflamación y el malestar
  • Mantenga el ojo limpio limpiando suavemente cualquier descarga con solución salina estéril en un paño suave sin pelusas, no use algodón
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Disclaimer:This article is for informational purposes only and does not constitute veterinary advice. Always consult a qualified veterinarian for your pet's health concerns.