Qué Hacer Si Tu Gato Tiene Una Crisis Epiléptica
Presenciar una crisis epiléptica en tu gato es una experiencia aterradora. Las convulsiones, la pérdida de conciencia, los movimientos involuntarios — puede parecer abrumador e impotente. Pero hay cosas que puedes hacer en el momento para mantener a tu gato lo más seguro posible, y hay cosas que debes evitar hacer que podrían causar daño. Comprender ambas cosas te ayudará a mantener la calma y actuar de manera efectiva.
Cómo Se Ve Una Crisis Epiléptica en un Gato
Las crisis epilépticas en gatos no siempre son las convulsiones dramáticas de todo el cuerpo que la gente imagina. Pueden variar de leves a graves. Conocer el rango de presentaciones te ayuda a reconocer qué está sucediendo.
- Crisis epilépticas generalizadas: pérdida de conciencia, contracciones musculares violentas, movimiento de remo de las extremidades, rigidez de la mandíbula, y a veces pérdida del control de la vejiga o los intestinos
- Crisis parciales: temblores de una extremidad o un lado de la cara, movimientos repetitivos, babeo, o vocalizaciones inusuales mientras permanece parcialmente consciente
- Crisis de ausencia: breves episodios de mirada fija, falta de respuesta, o parecer mentalmente ausente — estos son fáciles de pasar por alto
También hay una fase postictal que sigue a una crisis epiléptica — un período de confusión, desorientación, ceguera temporal, sed o hambre excesivos, y comportamiento inusual. Esta fase puede durar desde unos pocos minutos hasta varias horas y es una parte normal del proceso de recuperación neurológica.
Qué Hacer Durante la Crisis Epiléptica
Tu instinto puede ser sostener a tu gato y confortarlo, pero la restricción durante una crisis epiléptica puede causar lesiones tanto para ti como para tu gato y puede aumentar la angustia de tu mascota. Sigue estos pasos en su lugar.
- Mantente calmo. Tu gato está inconsciente o semiinconsciente y no es consciente de su entorno durante la crisis epiléptica en sí.
- Despeja el área. Retira cualquier mueble cercano, objetos u otros peligros contra los que tu gato pudiera golpearse y lesionarse.
- Baja a tu gato suavemente al suelo si está en una superficie elevada, pero no restrainas su cuerpo ni sostengas su cabeza.
- Atenúa las luces si puedes y reduce el ruido — la estimulación a veces puede prolongar una crisis epiléptica.
- Cronometra la crisis epiléptica de principio a fin. Esta información es importante para tu veterinario.
- Mantén a otras mascotas y niños alejados del área.
No pongas las manos cerca de la boca de tu gato. La creencia común de que los animales se tragarán la lengua durante una crisis epiléptica es un mito — no lo harán. Pero pueden morder involuntariamente, y una mordedura de un gato que tiene una crisis epiléptica puede causar una lesión grave.
Cuándo Una Crisis Epiléptica Se Convierte en Emergencia
La mayoría de las crisis epilépticas en gatos duran entre uno y tres minutos. Son angustiosas de presenciar, pero una única crisis breve que termina por sí sola generalmente no es una emergencia que amenace la vida inmediatamente, aunque siempre requiere seguimiento veterinario.
Hay situaciones que requieren que acudas a un veterinario de emergencia inmediatamente, sin esperar.
- La crisis epiléptica dura más de cinco minutos — esto se llama estado epiléptico y es una emergencia médica que puede causar daño cerebral permanente
- Tu gato tiene múltiples crisis epilépticas en un período de 24 horas (crisis en racimo)
- Tu gato no recupera la conciencia entre crisis epilépticas
- Tu gato está luchando por respirar durante o después de la crisis epiléptica
- Tu gato es muy joven, anciano, o tiene una condición de salud conocida como enfermedad cardíaca
Después de la Crisis Epiléptica

Una vez que la crisis epiléptica ha terminado, tu gato entrará en la fase postictal. Puede parecer confundido, desorientado, o diferente a su comportamiento habitual. Mantenlo en un espacio tranquilo y seguro lejos de escaleras y otros peligros. Habla suavemente y con calma, pero evita manipularlo excesivamente — puede estar temporalmente asustado o impredecible.
Aunque tu gato parezca volver a la normalidad bastante rápidamente, contacta a tu veterinario. Un gato que ha tenido una crisis epiléptica requiere una evaluación veterinaria para investigar la causa subyacente.
Qué Causa Crisis Epilépticas en Gatos
A diferencia de los perros, donde la epilepsia es relativamente común como diagnóstico primario, las crisis epilépticas en gatos más frecuentemente tienen una causa subyacente identificable. Tu veterinario querrá investigar a fondo.
- Exposición a toxinas — incluyendo ciertos insecticidas, aceites esenciales, plantas de lirio, y medicamentos humanos
- Enfermedades infecciosas incluyendo peritonitis infecciosa felina (PIF) y toxoplasmosis
- Tumores cerebrales, particularmente en gatos mayores
- Enfermedad hepática o renal que causa acumulación de toxinas en la sangre
- Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre)
- Hipertensión (presión arterial alta), que es común en gatos mayores con hipertiroidismo o enfermedad renal
- Epilepsia idiopática, que es menos común en gatos que en perros pero sí ocurre
Qué Hará Tu Veterinario
Espera que tu veterinario tome un historial detallado, incluyendo cuándo ocurrieron las crisis epilépticas, cuánto tiempo duraron, y cualquier exposición a toxinas potencial. Los análisis de sangre y orina suelen ser el primer paso, seguidos por medición de la presión arterial e imaginología cerebral posiblemente. El tratamiento dependerá completamente de la causa subyacente, por lo que la investigación es muy importante.
Si tu gato ha sido diagnosticado con epilepsia, tu veterinario puede prescribir medicación anticonvulsiva. Estas requieren monitoreo regular y algo de paciencia para encontrar la dosis correcta, pero muchos gatos viven vidas cómodas y bien controladas con tratamiento apropiado.
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